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Publicado el 25 de julio de 2014

Amy Goodman, con la colaboración de Denis Moynihan

Según información de Naciones Unidas, durante los últimos dos días ha sido asesinado un niño por hora en Gaza. En total, el ejército israelí ha asesinado a más de 700 palestinos, en su amplia mayoría civiles, desde el comienzo de los ataques contra Gaza hace más de dos semanas. Detalles de la masacre salen a la luz en medios de comunicación de todo el mundo y dan horrenda cuenta de niños asesinados en la playa, de bombardeos contra unidades de cuidado intensivo de hospitales, de trabajadores de emergencia médica asesinados por francotiradores israelíes mientras buscaban heridos entre los escombros. Las organizaciones de la resistencia armada de Gaza, principalmente el brazo armado del gobierno electo de la zona, Hamas, han lanzado miles de cohetes de fabricación casera que han provocado la muerte de tres personas en Israel. Desde que Israel inició su invasión terrestre a Gaza han muerto más de 30 soldados israelíes. Una de las mayores dificultades para poder comprender la situación en Israel y los territorios palestinos ocupados es obtener información confiable. Esta última ofensiva contra Gaza reafirma el papel clave que desempeñan los medios masivos de comunicación estadounidenses en mantener el bloqueo informativo. Pone de relieve además la creciente importancia de la presión que ejercen las redes sociales.

Hay un titular que lo dice todo: “Misil en café de playa de Gaza encuentra a clientes reunidos para ver la Copa Mundial de Fútbol”. Este titular fue publicado por el periódico New York Times en referencia a un misil lanzado por Israel, que causó la muerte de al menos ocho personas en una playa de la localidad de Khan Younis en Gaza. Ali Abunimah, destacado periodista palestino-estadounidense cofundador del sitio web The Electronic Intifada, publicó irónicamente en Twitter: “Misil israelí pasa por café de Gaza para tomar algo y conversar con sus amigos palestinos”. La extraña y pasiva formulación del titular original desató una tempestad de comentarios en las redes sociales. Ali Abunimah se refirió a ello en el programa de DemocracyNow!: “Es muy simple, el titular del New York Times hace pensar que el misil de Israel pasó por el café para mantener una amistosa conversación. Pero lo que el misil hizo en realidad fue volar en mil pedazos a varias personas que habían ido a la playa a fin de escapar del horror de la matanza que lleva a cabo Israel en el resto de Gaza para mirar un partido de la Copa Mundial de Fútbol como miles de millones de personas en todo el mundo. Y murieron allí. Eso es lo que sucedió. Pero no es eso lo que surge del titular del New York Times”. Finalmente, el New York Times reemplazó el titular por: “Buscan entre escombros de café de Gaza a víctimas que habían ido a ver un partido de fútbol”.

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Publicado el 18 de julio de 2014

Amy Goodman, con la colaboración de Denis Moynihan

El periodista ganador del premio Pulitzer José Antonio Vargas le puso un rostro público a la crisis de la inmigración que atraviesa Estados Unidos, tras haber sido detenido esta semana por la policía fronteriza en McAllen, Texas. Varias horas más tarde y después de protestas a nivel nacional, Vargas fue liberado. Dio a conocer por primera vez su situación de inmigrante indocumentado hace tres años en un artículo publicado en la revista New York Times y, desde entonces, su principal tarea ha sido luchar por una reforma de la política de inmigración estadounidense. Vargas había viajado a Texas para apoyar a miles de niños inmigrantes indocumentados que actualmente están detenidos allí por el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos.

Muchos niños continúan huyendo de la violencia en sus países de origen en Centroamérica, en busca de seguridad y teniendo que enfrentar grandes riesgos en tierras lejanas. En Estados Unidos, el problema suele caracterizarse como una “crisis fronteriza”, pero no se trata de eso. Estamos asistiendo al fracaso de la globalización económica y de la política exterior de Estados Unidos, exacerbado por políticas de inmigración inadecuadas e ineficaces a nivel nacional. Las víctimas más recientes de esta situación son los niños que llegan a través de la frontera en busca de seguridad, pero, sin embargo, son cruelmente encerrados en grandes galpones y trasladados en buses a otros centros de detención. En el trayecto, deben soportar las amenazas de hordas extremistas que se oponen a la inmigración, para luego ser deportados a sus países de origen, donde corren riesgo de vida.

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Publicado el 11 de julio de 2014

Amy Goodman, con la colaboración de Denis Moynihan

La libertad de comunicarse y compartir ha ingresado a una nueva era. El poder prometido por esta libertad, por la Internet, es tan inmenso que las instituciones del poder establecido le tienen miedo. Gobiernos, ejércitos, compañías, bancos: todos se resisten a perder el control que ejercen sobre la sociedad cuando la información que mantienen en secreto circula libremente. Y algunos de los más fervientes defensores de esta nueva era de libertad de información se convierten en blanco de ataque de estas mismas instituciones, y se ven obligados a vivir huyendo, en el exilio o, en algunos casos, a pasar años en prisión.

Julian Assange es tal vez una de las personalidades más reconocidas de la lucha por la transparencia y la apertura de la comunicación. Assange fundó el sitio web WikiLeaks en el año 2007, a fin de brindar un medio seguro para filtrar documentos electrónicos. En el año 2010, WikiLeaks publicó un impactante video filmado desde un helicóptero de ataque militar estadounidense, en el que se ve cómo los comandantes de la nave disparan sistemáticamente a muerte a al menos doce civiles en Nuevo Bagdad, un barrio de Bagdad, en Irak. Dos de las personas asesinadas eran periodistas de Reuters. Sobre las imágenes de la masacre, se oyen las transmisiones de radio del ejército: una combinación de crudas órdenes asépticas de “entrar en combate” con las víctimas y de una serie de intercambios jocosos entre los soldados, con expresiones de desprecio hacia las víctimas y de festejo por la matanza.

Inmediatamente después de la publicación del video, WikiLeaks realizó tres grandes difusiones de documentación, posibilitando el acceso a cientos de miles de documentos secretos, entre otros, comunicaciones oficiales del ejército estadounidense relativas a las guerras en Afganistán e Irak, las cuales permitieron realizar investigaciones directas, por ejemplo, acerca de la cantidad de víctimas civiles en dichas guerras. WikiLeaks reveló además cientos de miles de cables del Departamento de Estado de Estados Unidos que expusieron la oscura y cínica realidad de la diplomacia estadounidense. Se cree que los cables secretos de alguna manera impulsaron la Primavera Árabe, especialmente en lo que respecta al derrocamiento del corrupto régimen de Túnez, que contaba con apoyo de Estados Unidos.

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Publicado el 4 de julio de 2014

Amy Goodman, con la colaboración de Denis Moinyhan

Visby, Suecia— A 95 km de la costa de Suecia, en el Mar Báltico, se encuentra la isla de Gotland. Todos los veranos, decenas de miles de personas vienen aquí durante una semana para participar en un singular acontecimiento público conocido como Almedalen. El evento lleva el nombre de un parque de la principal ciudad de Gotland, Visby, donde en 1968 el ministro de Educación sueco de aquel entonces, Olof Palme, pronunció uno de los conmovedores discursos políticos por los que se hizo conocido, parado en la parte trasera de un camión. Palme se convertiría en uno de los Primeros Ministros de Suecia que realizó más transformaciones, hasta que fue asesinado en las calles de Estocolmo en 1986. El discurso pronunciado por Palme en Visby sembró la semilla de lo que hoy en día es Almedalen: un encuentro vibrante, festivo, abierto y distendido de una semana de duración, lleno de debates y diálogos, manifestaciones y disensos. Una dosis de esto no le vendría nada mal a la debilitada y estancada clase política estadounidense.

Suecia es una democracia parlamentaria, liderada por un gobierno de coalición. Los partidos minoritarios desempeñan un papel importante aquí gracias al sistema electoral de representación proporcional, que asegura que todo partido que obtenga al menos un 4% de los votos a nivel nacional tendrá representantes en el Parlamento. Los partidos que logren crear una coalición que incluya a más del 50% de los miembros del Parlamento serán los que gobiernen y decidirán entre ellos quién será el Primer Ministro, el ministro de Asuntos Exteriores, etc. Es un sistema de gobierno que recompensa a quienes logran acuerdos. Comparemos este sistema con el Gobierno de Estados Unidos, elegido sobre la base del principio de que “el ganador se lleva todo”, que margina a los pequeños partidos y refuerza nuestro disfuncional y polarizado sistema bipartidista.

Los principales partidos políticos de Suecia vienen a presentar sus ideas a Almedalen. A cada partido le corresponde presentar sus propuestas un día diferente de la semana.

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Publicado el 27 de junio de 2014

Amy Goodman, con la colaboración de Denis Moynihan

Esta semana, Egipto condenó a tres periodistas de Al-Jazeera a severos períodos de encarcelamiento tras un proceso judicial que los observadores calificaron de "absurdo". Peter Greste, Mohamed Fahmy y Baher Mohamed fueron acusados de difundir material informativo falso, y colaborar así con la Hermandad Musulmana, que fue derrocada por un golpe militar el año pasado y posteriormente calificada como organización terrorista. Greste, de origen australiano, y Fahmy, de nacionalidad egipcia y canadiense, fueron sentenciados a siete años de prisión. Baher Mohamed, de nacionalidad egipcia, fue condenado a diez años, aparentemente porque estaba en posesión de un casquillo de bala vacío, artículo que muchos periodistas que cubren conflictos juntan de la calle a modo de evidencia. Los fiscales calificaron ese hecho como “posesión de municiones”. Los duros seis meses de prisión previos al juicio, el absurdo juicio en sí mismo y ahora estas condenas han provocado indignación alrededor del mundo, por lo que crece día a día un movimiento en demanda de indulto y liberación para los tres periodistas. Sin embargo, mientras que las palabras del gobierno de Obama apoyan su libertad, las acciones del gobierno de Estados Unidos, principalmente la promesa de reanudar la asistencia militar a Egipto, trasmiten el mensaje opuesto.

En el juicio hubo además tres periodistas extranjeros que fueron condenados en ausencia. Entre ellos, Sue Turton, de Al-Jazeera. En declaraciones realizadas para “Democracy Now!” desde la sede principal de Al-Jazeera en Doha, Qatar, expresó: “El veredicto nos dejó a todos los que trabajamos en Al-Jazeera totalmente estupefactos. Incluso llegamos a creer que el veredicto iba a ser que nos consideraban “inocentes”, porque habíamos estado siguiendo las sesiones del tribunal y no habíamos visto absolutamente ninguna evidencia presentada por los fiscales que probara, de manera o forma alguna, los cargos presentados contra nosotros”.

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